Un proyecto artesanal de Barbastro, elaborado con más de 20 extractos naturales y sin filtración, se lleva el reconocimiento más popular del sector vinícola español.
Cabecita Loca, el vermut que arrasa en los premios Verema 2025
Cuando se habla del mejor vermut de España, la respuesta ya no hay que buscarla en las grandes ciudades ni en las bodegas de siempre. En 2025, el galardón más popular del sector lo ha ganado un vermut del Alto Aragón: Cabecita Loca Vermouth Premium Rojo, elaborado en Barbastro, provincia de Huesca.
El reconocimiento llega de los Premios Verema, conocidos popularmente como los Oscars del vino por ser los únicos galardones nacionales concedidos por votación popular entre profesionales y consumidores. En su edición de 2025 se registraron más de 340.000 votos distribuidos en 17 categorías, una cifra récord incluso con menos días de votación que el año anterior. La ceremonia de entrega tuvo lugar el 10 de marzo en el marco de la Experiencia Verema Valencia, con una cena de gala en el restaurante La Marítima del emblemático edificio Veles e Vents.
Qué hace especial al vermut Cabecita Loca
El secreto de este vermut oscense está en su elaboración: un proceso que combina respeto por la tradición con una precisión casi milimétrica en el ensamblaje de ingredientes.
La base es un vino blanco de calidad al que se incorporan mosto de uva —responsable de su paso voluminoso y frutal— y alcohol vínico. Sobre esa base se construye el carácter aromático con más de 20 extractos naturales de hierbas, raíces, flores, especias y frutas.
La estrella entre todos ellos es la Artemisia Absinthium, conocida como ajenjo, la columna vertebral aromática de los grandes vermuts clásicos. Esta planta aporta ese amargor elegante y persistente que estructura el conjunto y lo diferencia de propuestas más amables pero menos complejas.
El resultado es un rojo intenso, con 17% vol., boca amplia y equilibrada, y un postgusto dominado por notas amargas finamente integradas.
Sin clarificar, sin estabilizar, sin filtrar
Uno de los rasgos más distintivos de Cabecita Loca es su filosofía de mínima intervención: el vermut no se clarifica, no se estabiliza y no se filtra. Una decisión poco habitual en el mercado que preserva textura y complejidad aromática, y que conecta con la corriente creciente de consumidores que buscan autenticidad en la copa.
Esta apuesta sin concesiones al proceso industrial es, en parte, lo que ha captado la atención tanto de los aficionados como de los profesionales que votan en los Premios Verema.
Cómo tomar el vermut Cabecita Loca
La versatilidad es otra de las claves del éxito de este vermut aragonés. Lejos del aperitivo dominical de siempre, Cabecita Loca se reivindica como bebida transversal: funciona antes de comer, durante una cena informal y también como copa after work.
Para quienes prefieren apreciar su pureza, puede servirse frío, sin hielo ni adiciones. Para quienes disfrutan del ritual, la propuesta es una copa margarita con un twist de naranja y una aceituna que subrayan su carácter mediterráneo.
Esa dualidad entre tradición y desenfado forma parte de su identidad de marca. Como sugieren desde la propia bodega, ser un poco cabecita loca no está reñido con cumplir al día siguiente.
Aragón, en silenciosa revolución enológica
Que el mejor vermut de 2025 llegue desde un pequeño pueblo de Huesca no es casualidad. Aragón vive una transformación pausada pero sólida en el mundo del vino y los destilados, donde proyectos de escala humana están recuperando recetas antiguas y adaptándolas a los paladares actuales.
Cabecita Loca es uno de los nombres más representativos de esa nueva ola: un vermut rojo premium que ofrece algo más que una bebida y que los más de 340.000 votos de los Premios Verema han sabido reconocer.










